miércoles, 2 de noviembre de 2011

La privacidad y la exibición

Voy contate...

que hoy tengo el día con la informática. Con la privacidad que puedes tú mismo poner en público, o con la privacidad que pierdes simplemente por ser una persona conocida.

Por un lado está el caso de la niña de Navarra de 13 años que quiso gastar una broma en Tuenti: afirmó que iba a suicidarse, según ella en la noche de Halloween. Más allá de la (falta) de gracia que quiso hacer, me preocupa la falta de estima de su privacidad que tiene: por un lado, ningún menor de 14 años puede crease un perfil de la red social. No culpo a Tuenti, porque no tiene forma de controlar a los menores de esa edad más que los que ya tienen: tu fecha de nacimiento y denuncias de otros usuarios, que en realidad, es muy fácil mentir. Los únicos que podrían llegar a controlarlo serían los padres o tutores de esta menor, porque ¿sabían lo que hacía en Internet? ¿Sabían que tenía una cuanta de Tuenti? Y si lo sabían ¿por qué lo habían permitido?

Además, la niña tenía más de 500 amigos, muchos de ellos lejos de su ciudad, cuando dicha red social recomienda tener solo amigos que conozcas. Buff, otra vez responsabilidades...

Después está el tema de Scarlet Johansson. Simplemente por ser una actriz famosa, un tío coge, se mete en su móvil, le roba unas fotos "comprometidas" que eran para su marido y las cuelga en internet. Públicas,  para disfrute de todo el mundo. Y encima va el tío y se declara inocente. Con sus narices. Hala, sin pensar en que lo que hizo es una invasión a la intimidad como una casa...

Entonces mi reflexión de hoy va para la niña y Scarlet. Dos casos diferentes que para mí tienen un punto de unión: todos queremos ser populares, pero la popularidad se nos viene en nuestra contra cuando los demás piensan que nuestra intimidad es pública.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Muchas gracias por comentar!! Siempre esperamos más opiniones en Voy Contate!!!