martes, 29 de noviembre de 2011

Yo no la conocía, ni siquiera sabía de su existencia

Hoy está en la primera página de los periódicos digitales. Ha muerto la hija de Stalin. Yo ni siquiera la conocía, por eso, tal vez, me llamó más la atención, y por eso, seguramente me leí el artículo de cabo a rabo. Y me pareció una chica más que admirable.

Podía haber disfrutado de una vida buena en la URSS, siendo hija de quién era. Pero se casó por amor, y su marido no estaba de acuerdo con el régimen. Por eso, fue maltratado. Y por esos maltratos, Svetlana hizo las maletas y pidió el exilio a Estados Unidos. En 1967. En plena Guerra Fría.

El régimen la tachó de desequilibrada.

Dejó su país pero nunca lo abandonó. Porque escribió varios libros contando su vida en Rusia. Y porque cuando todo había acabado volvió durante un año.

Ser la hija de Stalin tuvo que pesarle, y mucho más habiendo escapado de lo que su padre había logrado.

Desde hoy tengo una nueva heroína. Svetlana. Porque supo caminar hacia delante, porque supo seguir su propio camino, porque supo vivir su vida en el anonimato. Porque me parece una persona con sus ideas claras.

Foto tomada del blog La Máquina de la verdad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Muchas gracias por comentar!! Siempre esperamos más opiniones en Voy Contate!!!