lunes, 21 de abril de 2014

Los foriatos, esa especie

Llega el lunes ¡Bendito Lunes hoy! Porque por fin los foriatones nos dejaron en paz. Por fin podemos circular alegremente por El Muro, por la Calle Corrida o por El Muelle. Porque al fin podremos tomar unas sidras sin oir las voces repelentes de más allá del Negrón. Por fin podremos movernos alegremente sin que nos pregunten direcciones o donde tomar unas sidriñas (arrrgggg) o ir a la panadería sin esperar colas.

Por fin, se han ido los foriatos.

Playa de las Catedrales
Sirva como ejemplo esta foto de la playa de las Catedrales de La Voz de Galicia




El foriatón es esa especie venida, principalmente de por debajo de la Sierra de Guadarrama y por encima del Río Tajo (es decir, madrileños) que visitan provincias en sus vacaciones y quedan sorprendidos porque las personas que vivimos alejadas de la Gran Vía también somos civilizadas.

Los reconoceréis rápido: todos y cada uno de ellos hacen una parada en Decathlon antes de llegar, y los patrocina Quechua (¿alguien me puede decir dónde está ese Decathlon de debajo de Pajares?) tal que así.

Atuendo Foriato
Los veréis vestidos tal que así por el centro de las ciudades. También hay que añadir paraguas y chubasquero en el Norte, y sin plano, que son ellos muy grandones.
Además, suelen venir con cachorros, Justion Biever y Belivers en potencia que por lo general, carecen de educación y les molaría mucho más estar en cualquier discoteca de moda que aquí, en provincias. 

Atuendo Foriato
Este sería el atuendo clásico para el foriato-cachorro-believer
Otra forma de distinguir a estos foriatos de libro, son sus expresiones, acompañadas todas ellas de un egggque que te marca claramente que estás hablando con esa especie a punto de invadir todo lo que se le ponga por delante (ese es el motivo de las botas de monte para andar por el muro).

También son los que pitan nada más que se abre el semáforo, los que van cargados de bolsas de tiendas de recuerdos y piden en la panadería que les partan una barra de pan en tres trozos y al medio (para hacer ellos mismos los bocadillos).

Dentro de esta especie, caben también los que vienen de despedida de solteros, y se ponen disfraces tan ridículos como de órgano migitorio masculino (que lo vi yo el sábado por Cimavilla)

El que vi yo no era este, pero el disfraz es el mismo. Me quedé ojiplática incapaz de sacarle una foto.
Y no me estoy quejando del turismo, que bien que nos viene en Gijón. Me quejo de los que vienen modo ahorro total, que no se dejan un duro y que lo único que hacen es faltar al respeto, colarse y reírse de nosotros. Y también me quejo de los que destrozan, de los que beben y beben y vuelven a beber y hacen cosas que ni se les pasaría por la cabeza hacer en sus lugares de origen.

Durante la pasada Semana Santa, yo también he sido foriata en Portugal, ojo!!!!

Foriata en Portugal
Aquí dominando Lisboa. Más fotos en Instagram
Espero que a nadie le parezca mal el post. ¡Quien se pica ajos come!

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