martes, 24 de junio de 2014

La Mariquita Feliz y la Cucarachita Copiona

Érase que se era una pequeña mariquita que vivía feliz. Todos los días se levantaba, trabajaba un poquito (o un muchito), buscaba sus estrategias para llegar a más gente (y ganar visibilidad para sus clientes), estudiaba un poquito más, y si era verano, se iba a dar un paseo por la playa (en invierno, en Gijón, muchas veces llueve, y otras ir a la playa es un suicidio, véase el hombre de la olona

Nuestra mariquita vivía feliz... Y así sigue estando, aunque un poquito molesta cuando la cucarachita copiona decidió hacerse pasar por ella...

El cuento de la mariquita
La mariquita feliz




Un buen día, en el que la mariquita feliz estaba navegando en un mar de me gustas, descubrió que una pequeña cucarachita estaba llegando por el horizonte. La mariquita feliz estaba viendo que la cucarachita estaba un poco perdida, y por eso decidió ayudarla. La cucaracha, muy contenta, le dijo que genial, que gracias, y que a ver si podían conocerse en otras condiciones, que no fueran tan malas, y que no estuvieran los mares por el medio para poder hablar de sus cosas. Y la mariquita, contenta por que más bichitos trabajasen con ella, aceptó. La cita, sería unas semanas más tarde...

La cucaracha del cuento de la mariquita
La recién llegada

La mariquita feliz siguió con su atareada vida: trabajando, navegando y estudiando. De vez en cuando, veía a la cucaracha, y la saludaba muy contenta. La cucarachita, le devolvía el saludo... 

Hasta que un buen día, un pajarito se acercó a la mariquita feliz ¡Mariquita feliz, mariquita feliz! ¿Quién es esa cucarachita que habla de lo mismo que tú en sus entradas? Y la mariquita feliz se enfadó muchísimo al comprobar que incluso la cucarachita copiona no solo le copiaba palabra por palabra, sino que utilizaba sus mismas fotos e imágenes para ilustrar sus post. Y así se lo hizo saber, por privado, a la cucarachita copiona, que mira tu por dónde, dejó de hacerlo (a pesar de que la mariquita feliz no obtuvo ningún tipo de respuesta)

Llegó el momento que habían elegido para su encuentro. La cucarachita copiona, lejos de amilanarse y hacerse perdonar por parte de la mariquita feliz, se puso brava con ella. Pero la mariquita feliz, con más experiencia en los saraos, y con más apoyos allí, le contestó sin dudar Yo siempre hablo de cooperación, cucarachita. Y ahí llegó la buena relación entre la mariquita feliz y la cucarachita copiona, porque a la mariquita se le hincharon las antenas hasta arriba, y todos sabemos que es muy peligroso que a una mariquita le exploten. Y no quería llegar a ese punto. 

Ahora la cucarachita copiona, ya no copia textos. Solo copia las entradas que comparte la mariquita feliz (incluso, como no sabe de todos los blogs que escribe la mariquita feliz, la cucarachita copiona a veces le comparte sus entrada, dándole más alcance, jijiji). También copia hasta las plantillas que la mariquita feliz utiliza para sus vídeos. 

También le copia las publicaciones en grupos, le rastrea lo que hace, y publica detrás de ella. Da igual que la mariquita feliz cambie las horas, la cucarachita copiona siempre está al acecho...

Pero la mariquita feliz, pasa de la cucarachita copiona. Seguirá trabajando para demostrar que lo de trabajar en el mar de me gustas es algo que se le da bien, y que los demás, lo saben. Además, cada día, la cucarachita copiona le demuestra que está más perdida que un pulpo en un garaje.

Cucarachita copiona, esta canción te la dedica la mariquita feliz.

Esperando que la dejes en paz,
Atentamente

(en realidad, solo es para ti lo de rata de dos patas, nada de quererte, ni eso eh?)


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