martes, 26 de agosto de 2014

En el mar hay peces vivos | Los foriatos en la playa

Ayer me dispuse a disfrutar del día soleado que tuvimos en Asturias (oh milagro!), pero lo que supuse sería una tarde tranquila, tomando el sol, leyendo, nadando en el mar, buceando... Se convirtió poco a poco en un stress tremebundo. ¿Culpables? Una familia de alegres foriatos a los que se les ocurrió ir a bañarse a la Escalera 1. Padre, madre y tres hijos de unos 12, 6 y 1 años. 

familia

Debéis pensar que estoy haciéndome intolerante a los foriatos. A los que vienen, respetan las costumbres locales y hacen las cosas bien, no. Esos pueden venir siempre que quieran. Los que me repatean son los que llegan y piensan que como somos de provincias, aquí todo vale. Luego os explico una serie de conductas básicas que a mi, desde pequeña, me enseñaron para la convivencia en la playa. Y entenderéis por qué ayer acabé agotada de aguantarles, y con llagas en la lengua de morderla para no soltarles 4 improperios.

Pero empecemos por el principio.


María se prometía una tarde espectacular. Había madrugado y había dejado antes de comer todo su trabajo listo. El tiempo presentaba altas temperaturas toda la tarde en Gijón, y después del Agosto de nubes y frío que estaban viviendo, todo presagiaba que iba a ser una tarde espectacular. Y María no quería perdérsela. 

playa gijon


La mar estaba llena, y se dispuso a tomar un poco el sol en una zona dónde pocos van: la Escalera 1 de la Playa de San Lorenzo. Pero dónde el agua está mejor para el snorkel, sobre todo si tenemos en cuenta que la mar estaba completamente en calma. Y desde hace un tiempo, a María le encanta bucear en superficie.

Snorkel

Por eso llegó, tomó el sol un rato, nadó y buceó cuando ya estaba cociéndose, volvió a tomar el sol... Y cuando ya los últimos rayos asomaban por la barandilla, la película dio un vuelco: se había acabado la paz y la tranquilidad. Los foriatos habían llegado (para entender esta definición, véase Foriatos)


Familia típica foriata: padre con bañador fluorescente, madre abnegada, hija preadolescente marimandona, hija de unos 6 años imparable y bebé de no más de 1 llorón y que no se estaba quieto. Por supuesto, todos con bañadores, red de pesca, gafas de piscina, chanclas y demás accesorios marca Tribod (que todos sabemos que al entrar aquí, Decathlon les da un pack de bienvenida). 

La llegada ya fue magistral. Niña guindilla baja las escaleras corriendo, seguida de preadolescente marimandona. Cogen unos bígaros al grito de ¡¡¡Mira caracoles!!! y la marimandona contesta, tíralos al mar que se ahogan!!!. Madre cuidado, cuidado, cuidado, con el niño llorón de la mano, y padre que no puede ni hablar de lo cargado que va.

Reproduzcamos algunas de las situaciones vividas (antes de tirarme a bucear e irme nadando hasta La Escalerona, dónde sus gritos eran apaciguados).

Escena 1 | El Cangrejo

Niña Guindilla: Mira un cangrejito!!!
Marimandona: Es una nécora, no un cangrejito (bien por ella, estuvo atenta en ciencias!)
Madre: Cuidaaaaao
Padre: Dejarme a mi que lo cojo yo
Guindilla y Marimandona: No, yo, yo, yo, yo yo
(al final se hizo con el poder la Guindilla)
Marimandona: Mira, mira, mira
Guindilla: me da miedo
Madre: Cuidaooooo, pero dejárselo a Edu (el niño llorón)
Padre: A ver que yo lo cojo para dárselo
Yo: (que no me callo ni debajo del agua) A ver, eso pica, no se lo des al niño
Marimandona: tíralo al mar para dejarlo vivir!!
Guindilla: nooo, me lo quiero llevar a casa
Padre: trae que yo lo cojo ¡Ay!, será hij de put!!! Me ha picado
Yo: Vale más que lo dejéis dónde estaba. Él estaba tan feliz por las rocas (y en paz como todos los demás hasta que llegasteis me faltó decir)

cangrejo

Escena 2 | En el mar hay peces vivos

(no habían pasado ni 2 segundos del final de la anterior) 
Madre: Cuidaaaaaao con las piedras, no vayáis a caeros
Padre: déjalos, mujer, no les va a pasar nada (la Escalera 1 es la que está sobre el pedrero de la Iglesia de San Lorenzo)
Madre: Cuidaaaaao con la gente (después de pisotones varios a las personas que allí estábamos). Ramón (el padre) coloca la silla (es una escalera ¿¿dónde??)
Ramón, entregado a la causa, comienza a abrir la silla.
Guindilla: Mira mamá ¡hay peces vivos!
Marimandona: a ver, a ver, a ver, (empujón a una señora que estaba cambiándose)
Madre: Edu (bebé llorón), quédate aquí sentado al lado de la señora (uséase, yo) que quiero verlos. 
Edu se pone a llorar al lado mío
Guindilla: Papa, quítalos, que quiero tirarme desde esta roca.
Padre entregado a la causa, deja la silla medio abierta en mitad de la escalera, que tuvo que una chica aguantarla para que no se le cayese en la cabeza, y con la red del cangrejo, se pone a espantarlos...)
A todo esto, el bebé llorón había huido de mi lado y se cayó por la escalera
Madre: Ciudaaaaao que el niño se nos mata (claro señora, casi no sabe andar y lo dejas solo en una escalera que no tiene ningún tipo de igualdad)

peces


Ahí ya no os puedo contar más. Me levanté, puse las gafas, el tubo y las aletas bajo la atenta mirada de madre y marimandona, y me tiré a nadar. Solo se que el padre se empeñó en que el bebé llorón tenía que bañarse, y los gritos los oyeron en el Rinconín. Después de unos 20 minutos allí, se marcharon, tay y como vinieron...

Y entonces, volvió la paz...

paz playa

Apéndice: Cómo comportarse, según mi madre, en una playa con niños

  1. No molestes
  2. No grites
  3. No dejes a los niños a sus anchas, molestando a los demás
  4. No te pongas delante haciendo sombra a la gente que está tomando el sol
  5. No toques las narices a los animales: ese es su medio, y eres tú el que llegas extraño. Tienen derecho a estar allí.
  6. No chisques (salpiques) cuando te bañes
  7. No quites el sitio a los que están antes que tú.
  8. Juega al lado de tu madre


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